Resumen del libro
Time and the Technosphere
Quince años después de The Mayan Factor, José Argüelles presenta la teoría que sostiene todo lo que creó después, la Ley del Tiempo. El libro culpa al calendario que usamos de los males del mundo y propone cambiarlo por otro, de trece lunas.
Actualizado el 25 de septiembre de 2026

De la investigación de Mayanastro
Time and the Technosphere: The Law of Time in Human Affairs
Edición leída: José Argüelles · Bear & Company · 2002
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Resumen y comentario de Mayanastro, escritos a partir de la lectura del libro. No reemplazan la lectura. José Argüelles no tiene relación con el sitio.
En resumen
- Es el libro de la Ley del Tiempo, publicado en 2002, que Argüelles resume en una fórmula corta, T(E) = Art.
- La tesis es que la humanidad vive en un tiempo artificial, el de los doce meses desiguales y el reloj de sesenta minutos, al que llama 12:60.
- Frente a él estaría el tiempo natural, el 13:20 del tzolk'in, y la salida sería cambiar el calendario gregoriano por uno de trece lunas de 28 días.
- El libro une la biosfera y la noosfera, de Vernadsky y Teilhard de Chardin, a lecturas de la historia, de las religiones y de los atentados del 11 de septiembre.
- El prefacio cuenta de dónde vino el Dreamspell y por qué deja el 29 de febrero fuera de la cuenta.
1. El camino hasta la Ley del Tiempo
El prefacio es una autobiografía de las ideas. Argüelles recuerda la Convergencia Armónica de 1987, la caída de la bolsa en octubre de ese año y la muerte de su hijo, diez días después, en un accidente, que según él lo liberó de llevar una vida común. Vinieron luego libros de viajes interiores y, con su esposa Lloydine, el Dreamspell, un juego de piezas para un tiempo que él llama la cuarta dimensión.
Ahí aparece el detalle que le interesa a quien usa el calendario. En 1988, año bisiesto, al armar un calendario maya para el día a día, Argüelles advirtió que hacerle lugar al 29 de febrero desordenaría su ciclo de cargadores. Releyendo los libros de Chilam Balam, concluyó que el año bisiesto nunca se había contado, y empezó a dejar ese día fuera. De ahí viene la diferencia, que crece un día cada cuatro años, entre el Dreamspell y la cuenta tradicional.
2. La Ley del Tiempo
La teoría tiene tres términos. La biosfera es la vida del planeta; la tecnosfera, la capa de máquinas, ciudades y sistemas que la humanidad construyó encima; la noosfera, idea que toma de Vladimir Vernadsky y de Teilhard de Chardin, es la capa mental de la Tierra, el estado que vendría después de la historia.
El motor de ese paso sería el tiempo. Argüelles distingue un tiempo artificial, 12:60, el de los doce meses desiguales y el reloj, de un tiempo natural, 13:20, el de la matriz del tzolk'in. Atrapada en el primero, la humanidad habría perdido la sintonía con la naturaleza, y eso explicaría el materialismo, la prisa y la ruina del planeta.
3. La historia leída por la ley
Los capítulos del medio leen la historia con esa lente. La civilización del 12:60 habría llegado a su clímax en los 56 años que van de Hiroshima, en 1945, a los atentados del 11 de septiembre de 2001, con los que el libro abre y que trata como el acontecimiento inevitable del fin del tiempo artificial.
El autor lleva lejos esa lectura. Llega a describir los atentados como un instrumento de la noosfera, y dedica páginas al Corán y al calendario lunar islámico, que opone al gregoriano. La historia de las reformas del calendario, de Gregorio XIII al movimiento por un calendario mundial en el siglo XX, aparece como una historia oculta.
4. Cambie de calendario
La solución se dice con todas las letras: cambiar el calendario. Trece lunas de 28 días, más un día fuera de la cuenta, devolverían a la humanidad al tiempo natural, y cambiar de calendario sería la forma más simple de cambiar la manera de pensar.
Los capítulos finales describen a los seres humanos como chips de la noosfera, dan una hoja de ruta práctica para la transición, con una paz de la cultura y una paz de la biosfera, y cierran con una oración. Los apéndices traen una crítica del calendario gregoriano, la historia del movimiento de las trece lunas, la profecía de Pacal Votan y un código numérico del 19 sacado del Corán.
5. Dónde toca este libro la lectura de Mayanastro
En un solo punto. El Mapa muestra, junto a la lectura, el Kin del Dreamspell de quien nació, para quien conoce esa otra cuenta. A los nacidos el 29 de febrero les avisa que el Dreamspell deja ese día fuera, y es este prefacio el que explica por qué.
Lo demás queda fuera. La Ley del Tiempo, el 12:60 y el 13:20 y el calendario de trece lunas son creación del autor, sin raíz en la cuenta de los contadores de los días, que cuentan el 29 de febrero como cualquier otro día.
6. Los límites del libro
La Ley del Tiempo no se puede poner a prueba. Es una lectura del mundo presentada como descubrimiento científico, y sus pruebas son coincidencias de números y de fechas.
La lectura de los atentados de 2001 y los pasajes que tratan religiones y grupos de países como fuerzas del bien y del mal piden cuidado. Y el libro habla poco de los mayas: el calendario maya es el punto de partida de una teoría que es del autor.
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