Resumen del libro
How to Practice Mayan Astrology
Un astrólogo y un programador estadounidenses proponen una astrología maya para hoy. Ellos mismos avisan que es una reconstrucción: nadie sabe con certeza cómo leían el destino los mayas antiguos, y el libro llena los huecos con la astrología occidental.
Actualizado el 25 de septiembre de 2026

De la investigación de Mayanastro
How to Practice Mayan Astrology: The Tzolkin Calendar and Your Life Path
Edición leída: Bruce Scofield, Barry C. Orr · Bear & Company · 2006
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Resumen y comentario de Mayanastro, escritos a partir de la lectura del libro. No reemplazan la lectura. Los autores no tienen relación con el sitio.
En resumen
- Es un manual de astrología, publicado en 2006, que arma un mapa personal con cinco piezas del calendario maya.
- Los autores son Bruce Scofield, astrólogo, y Barry C. Orr, que creó programas de computadora para astrólogos.
- Las piezas son el signo del día, la trecena, los señores de la noche, el año y la fase de Venus, comparadas con el Sol, la Luna y otras partes del horóscopo occidental.
- La segunda parte trata de los ciclos de veinte años, de un horóscopo con los planetas y de las ideas falsas sobre 2012.
- La tercera es un almanaque de 1920 a 2020 para encontrar cada pieza a partir de la fecha de nacimiento.
1. Una astrología reconstruida
Bruce Scofield llevaba más de tres décadas practicando la astrología y ya había escrito sobre los signos del día mesoamericanos. Barry C. Orr desarrolló programas para astrólogos, y los dos armaron juntos un informe de computadora basado en el calendario maya. El libro reúne ese trabajo.
La introducción es franca sobre el método. Los autores dicen que el sistema original se perdió y que su versión es una reconstrucción todavía en curso, apoyada en inscripciones, códices, relatos coloniales, estudios de arqueoastronomía y de etnografía, y en más de veinticinco años comparando a las personas con sus fechas mayas de nacimiento.
La idea central es que la astrología occidental lee el cielo en el espacio, por signos, casas y aspectos, y la maya lo lee en el tiempo, en bloques de días. Por eso la cuenta de 260 días funcionaría como una matriz de tipos de personalidad.
2. El mapa en forma de pirámide
La primera parte presenta las cinco piezas, una por capítulo. El signo del día sería como el Sol en el horóscopo; la trecena, los trece días que empiezan con un signo, como la Luna; los nueve señores de la noche hablarían del inconsciente; el año, dentro de un ciclo de 52, recordaría a los animales del horóscopo chino; y la fase de Venus, en cuatro períodos, diría el papel social de la persona.
Cada pieza trae perfiles de personalidad, y el sexto capítulo enseña a juntarlas en un diagrama en forma de pirámide, con lecturas de personas famosas como ejemplo. Los signos aparecen con los nombres yucatecos, y cada uno se liga a uno de los cuatro rumbos, que para los autores explican buena parte del temperamento.
3. Los ciclos mayores y los mitos de 2012
La segunda parte amplía el sistema. Un capítulo trata de los días que los autores llaman quemadores, un pulso que, según ellos, atraviesa la cuenta y toca al mundo y a cada persona; otro, del ciclo de los trece k'atun, los períodos de veinte años que sostenían las profecías mayas; el último propone un horóscopo con los planetas dispuestos sobre la cuadrícula de 260 días.
El capítulo más útil es el que desarma mitos. Los autores muestran que la Cuenta Larga es el propio tzolk'in a una escala enorme, con los k'atun en el papel de los días, y rechazan la lectura de 2012 como fin del mundo o como una nueva era traída por inteligencias superiores. Cuentan la Convergencia Armónica de 1987 y la lógica que José Argüelles usó para fecharla, con respeto y cierta distancia.
4. El almanaque
La tercera parte son tablas: para cada día de 1920 a 2020, el signo, la trecena y el señor de la noche; las fechas de año nuevo; y las fases de Venus. Unas notas explican cómo se hicieron las cuentas.
Sobre la correlación entre el calendario maya y el nuestro, los autores se quedan con la que coincide con la cuenta de los contadores de los días de Guatemala y México, y critican a los escritores de la Nueva Era que inventan las suyas.
5. Por qué este libro queda fuera de la lectura
La cuenta de días del libro es la misma del sitio, y las críticas a 2012 y a las correlaciones inventadas son buenas. Pero el sistema de lectura es de los autores: las cinco piezas, el mapa en pirámide y los perfiles de personalidad vienen de la astrología occidental, sin apoyo en los contadores de los días.
El Mapa de Mayanastro lee el día, el número, la cruz y el cargador como los describen los ajq'ijab' del altiplano, y deja fuera los señores de la noche, la trecena como signo y Venus.
6. Los límites del libro
Los autores avisan que se trata de una reconstrucción, y eso vale para casi todo: la trecena como Luna, los señores de la noche como inconsciente y Venus como papel social son analogías suyas.
Los nombres de los días son los yucatecos, y el libro mezcla fuentes mayas y aztecas del centro de México. Hay también deslices, como llamar sandinista al levantamiento zapatista de Chiapas.
El almanaque se detiene en 2020, y los contadores de los días de hoy aparecen solo de pasada.
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